CASTAÑOS, COAHUILA.– La casa estaba limpia. La cama tendida. Las luces exteriores y del baño encendidas. Pero Juan Carlos ya no estaba.
Desde el 17 de mayo de 2025, Juan Carlos Fuentes Hernández, de 46 años, desapareció sin dejar rastro. Su madre, Margarita Hernández Tovar, repite la fecha con una precisión dolorosa, como si al nombrarla pudiera regresar el tiempo.
"Vino por su ropa... aquí lavaba su ropa. Le dije: ´ándale, ven a comer´, y me dijo: ´no, mami, me llevo el taco´. Se llevó el taco y se fue para su casa. Ya no regresó", relata.
Ese domingo no apareció y la ausencia comenzó a pesar.
Juan Carlos, a quien todos conocen como "Charly" desde la primaria, tenía la costumbre de visitar diariamente a su madre. Desayunaba, comía o cenaba con ella. Siempre volvía.
Pero días antes de su desaparición había discutido con su padre, quien lo corrió de la vivienda familiar. Margarita intentó detenerlo.
"Yo le dije que no se fuera, que aquí también era mi casa y que yo lo apoyaba con mi dinero, porque soy jubilada", cuenta.
Charly realizaba trabajos temporales: vaciados de concreto, colocación de pisos e instalación de lápidas para una funeraria en municipios como Monclova, Cuatro Ciénegas y Castaños. Antes había trabajado más de seis meses en el proyecto del Tren Maya, en la península de Yucatán. Regresó en diciembre con ahorros que invirtió en mejorar su pequeña casa: piso, baño y arreglos básicos.
Después, el empleo escaseó.
"Le gustaba trabajar con concreto, manejaba motobomba. Siempre le buscaba", dice su madre.
El lunes posterior a la desaparición, Margarita acudió a la casa de su hijo. Estaba cerrada. Las luces permanecían encendidas.
Un sobrino que vive a un lado le avisó cuando notó el encendido inusual. Pensaron que podría estar dentro, quizá enfermo o desmayado.
Adentro no había señales de violencia. No había desorden. No había indicios claros. Solo la ausencia.
Durante la noche, familiares y amigos recorrieron calles de Castaños y Monclova. Buscaron en barandillas, hospitales y en un rancho familiar donde él solía ir. No hubo rastro.
Al tercer día acudieron a la Fiscalía de Personas Desaparecidas para levantar la denuncia formal. La familia señala que personal de la dependencia realizó recorridos nocturnos en colonias del municipio y entrevistas con vecinos, sin resultados hasta ahora.
Entre los primeros indicios, la familia creyó que Juan Carlos se había llevado una carpeta con documentos personales. No la encontraban.
Días después, el hijo de Juan Carlos la halló en la casa, "muy escondida", según relata Margarita. Ese hallazgo abrió una nueva incertidumbre: si no se llevó sus papeles, ¿salió realmente por voluntad propia?
"Yo pensé que a lo mejor la escondió y se fue por ahí... o está por ahí", dice su madre, aferrándose a cualquier posibilidad.
Juan Carlos no llevaba celular propio; el suyo se había dañado semanas antes. Antes de desaparecer realizó algunas llamadas desde el teléfono de su madre. La familia busca ahora conocer a qué números se comunicó.
A más de ocho meses de su desaparición, no existe una línea clara sobre lo ocurrido. No hay testigos que aseguren haberlo visto después de aquella tarde. No hay registros de detención. No hay reportes oficiales que esclarezcan su paradero.
"Es muy difícil. He llorado mucho... cuando llega su cumpleaños, cuando cocino lo que más le gustaba... es muy difícil no saber nada", expresa Margarita.
La Fiscalía le recomendó no difundir su número personal debido a intentos de extorsión tras la publicación del caso en redes sociales. La ficha de búsqueda ha sido compartida ampliamente dentro y fuera del país, incluso en Estados Unidos, pero hasta el momento no se ha recibido información certera.
Juan Carlos Fuentes Hernández, "Charly", cumplió 46 años en septiembre pasado. Sus amigos lo conocen así desde niño.
"Que compartan. Entre más gente llegue, más posibilidades hay. Si alguien sabe algo, aunque sea anónimo, que lo diga. No sabemos nada".
Mientras tanto, en esa casa donde la cama quedó tendida, la luz exterior sigue encendiéndose cada noche, como si marcara el camino de regreso.