El Gobierno de México enfrenta uno de los mayores retos de seguridad en años tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Aunque las autoridades celebraron el abatimiento del capo la semana pasada, ahora se abre una nueva y peligrosa fase: la sucesión dentro del cartel más poderoso del país.
Liderazgos detectados: quiénes podrían tomar el mando
Durante la conferencia matutina del viernes, Omar García Harfuch, Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, aseguró que las fuerzas federales tienen identificados a cuatro líderes del CJNG que podrían relevar a El Mencho, y que dos de ellos serían los más probables para asumir la dirección de la organización criminal.
Aunque García Harfuch no reveló sus nombres, múltiples analistas y otros medios han mencionado figuras como:
Juan Carlos Valencia González, conocido como "El 03", hijastro de El Mencho y con posible control sobre células armadas.
Audias Flores Silva, alias "El Jardinero", con fuerte presencia regional en el occidente del país.
Ricardo Ruíz Velasco, "El Doble R", con posibles vínculos en la zona metropolitana de Guadalajara.
Heraclio Guerrero Martínez, "Tío Lako", operador en economías ilícitas como el huachicol.
Estas figuras responden a liderazgos regionales fuertes dentro del CJNG, lo que refleja cómo el cártel se ha estructurado en los últimos años: una red con múltiples jefes locales más que un solo mando absoluto.
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Un cártel sin "jefe" claro, pero con poder intacto
La muerte de El Mencho —confirmada tras un operativo militar en Jalisco— no ha significado el colapso del CJNG. Aunque el Gobierno asegura que no se ha observado un repunte importante de violencia tras su abatimiento, expertos advierten que la ausencia de un liderazgo claro puede desencadenar luchas internas y violencia territorial.
Este escenario se complica porque:
El CJNG tiene presencia en varios estados, con estructuras regionales que han operado de forma semiindependiente durante años.
Analistas no descartan ataques o represalias tanto internas como de grupos rivales tratando de aprovechar la inestabilidad.
Por qué es clave esta transición
La sucesión de El Mencho no es un simple cambio de nombre: tiene implicaciones directas para la seguridad en México. Algunos puntos clave:
El CJNG se considera uno de los grupos más violentos y expansivos del crimen organizado —con presencia en Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe—.
Un liderazgo sólido podría mantener la estructura existente, mientras que una fractura interna podría incrementar rivalidades y violencia extralegal.
La incertidumbre favorece a las fuerzas de seguridad si logran presionar a los principales líderes bajo investigación, pero también puede generar nuevos focos de violencia regionales.
Las autoridades mexicanas mantienen bajo investigación a los cuatro posibles sucesores y no han descartado integrar nuevas líneas de acción, incluyendo cooperación internacional y operativos focalizados. La forma en que se defina la nueva cúpula del CJNG marcará el rumbo del crimen organizado en México en los próximos meses.
Mientras tanto, la capacidad del Estado para anticiparse a un posible repunte de violencia relacionada con esta lucha interna será crucial para mantener el control y prevenir que el CJNG se fragmente en múltiples grupos aún más peligrosos.